No necesito explicarte como clarea el día en mis ojos, tal vez porque de mi mucho sabes, tampoco es necesario contarte los sueños, porque solito los haces. Más si he de precisar una cosa, no existen métodos ni cálculos porque simplemente lo que es hoy, aunque existía, se fabrica en el presente, lo importante no es la hora, sino que exista ese tiempo, sin minutos ni segundos, donde converjamos y seamos, lo anhelado y deseado.
No son pruebas ni ensayos, el amor ha girado, ha dado vuelta a la hoja y deja atrás olvidado, las rencillas, las preguntas, las respuestas huidizas, hoy es la razón que argumentas y la hipótesis que esperas, ya lo sabes nos hacemos y todo porque amanece (mos).
Con sorpresas y asombros cada día abro los ojos, son aquellas pequeñas cosas que me trae la corta noche, esos sueños embrujados, mojados en la luna, bajo manto estrellado me maravillo ante lo mucho y lo resumo en un segundo a tu lado.
Con mi voz al amanecer sería: